Basta ya: 12 años de fracasos (ECO 1, COP26)

Desde 2009, las naciones ricas han prometido una y otra vez aportar 100.000 millones de dólares al año para 2020. Sin embargo, una y otra vez, han seguido fallando. Hace 12 años, el mismo año en que The Black Eyed Peas lanzó I Got a Feeling, estas naciones ricas fijaron expectativas y fracasaron. No se trata de una promesa ajena. Es su propia promesa. A los países desarrollados les encanta que el mundo reconozca sus esfuerzos. Buscan elogios cuando acuden al lugar. Y cada pequeña cosa que hacen, les encanta hacer un espectáculo de ello. Pero, ¿saben qué? No son The Black Eyed Peas.

La canción que los países desarrollados han intentado hacernos cantar carece de afinación, de ritmo y tengo la sensación de que todo el mundo, excepto ellos, está cansado de escucharla. Justo la semana pasada, el Plan de Financiación para el Clima publicado por Canadá y Alemania demostró que, una vez más, los gobiernos han fracasado y no alcanzarán el objetivo de 100.000 millones de dólares hasta 2023, lo que en realidad significa que sólo sabremos en 2025 si su proyección se hace realidad. Ni una palabra sobre la adaptación. Nada sobre pérdidas y daños.

Si los países desarrollados quieren que esta sea la COP de la acción reforzada, primero tienen que demostrar que saben que la acción global sólo se produce si todos los países pueden participar. El Informe de Síntesis de las NDC deja claro que los países en vías de desarrollo pueden hacer mucho más con un mejor acceso a mayores niveles de financiación climática: ECO cree que se necesitan billones. La entrega de miles de millones ya no es suficiente para hacer frente al cambio climático y el Plan de Financiación Climática de 100.000 millones de dólares estaba obsoleto incluso antes de que comenzara la COP26. ¡Es hora de cambiar la canción!

Dicho esto, aún podría haber buenas noticias.  En la COP26 tendrán lugar los primeros debates formales sobre un nuevo objetivo colectivo de financiación del clima. Aunque estas discusiones se centrarán en acordar un proceso para establecer el nuevo objetivo, todos los países deben aprovechar esta oportunidad para aprender de las lecciones de la financiación climática anterior a 2020. En la COP26 se debatirán hasta 17 puntos del orden del día relacionados con la financiación, entre ellos el Fondo de Adaptación, la transparencia de los informes sobre los flujos de financiación del clima (Formatos Tabulares Comunes y Artículo 9.5), así como la revisión del Mecanismo Financiero que sirve a la CMNUCC.

Durante dos años, las Presidencias de la COP han involucrado a los países en los debates sobre la financiación del clima. Si el nuevo objetivo mundial de financiación del clima no se ajusta a las necesidades de los países en desarrollo y a los últimos datos científicos disponibles, los países desarrollados habrán defraudado a comunidades enteras, especialmente a aquellas que históricamente no han contribuido a la crisis climática y que, sin embargo, están sufriendo los peores embates de la misma.

Los países deben garantizar un equilibrio real entre la financiación de la mitigación y la adaptación, además de proporcionar financiación para hacer frente a las pérdidas y los daños; todo ello debe tener en cuenta las cuestiones de género, proceder de fuentes nuevas y adicionales, y adoptar la forma de instrumentos que no generen deuda, es decir, subvenciones. Las próximas dos semanas deben culminar con un acuerdo entre todos los países sobre cómo se proporcionará financiación nueva y adicional para empezar a alcanzar los billones.

Traducción: Alejandro Alemán / Centro Humboldt, Nicaragua.

 

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